• Inicio
  • Sobre el autor
  • Sobre el blog
  • Índice
  • Diccionario
  • Entrada aleatoria
  • Suscribirse
2 de julio de 2010

Ser más viejo que tu madre: dos poblaciones de cefeidas

El 50% (de un total de 2) de las reacciones que he recibido respecto al artículo de las cefeidas han sido airadas opiniones por no mencionar las dos poblaciones de cefeidas que existen y el importante papel que tuvieron en la resolución de otro gran problema astronómico del siglo XX. Hablemos de ello, pero antes lee el otro artículo si no lo has hecho, para no tener problema con este.

Imaginaos la siguiente situación: vais al médico a haceros unas hipotéticas pruebas, cuyo resultado, según el médico, indica que sois más viejos que vuestra propia madre. Esto no tiene ningún sentido, pensaríais, pero los resultados no engañan. A este problema se enfrentaron los astrónomos pocos después de descubrir las cefeidas y usarlas para calcular distancias, que junto al desplazamiento al rojo relacionaron con la edad de las estrellas y del universo. En concreto la edad que calcularon para el universo era de unos 2 mil millones de años.

Puede parecer una buena edad, es un número grande, pero el problema es que los geólogos habían calculado ya la edad de la Tierra usando la radiactividad de sus rocas, y le habían dado una edad de 4,7 mil millones de años aproximadamente. Algo fallaba. No podía ser que la edad de la Tierra fuera más del doble de la del resto del universo.

Walter Baade se dio cuenta de algo que solucionaría ese problema. El lugar fue el gran observatorio del Monte Wilson que, como vimos al hablar del descubrimiento de las cefeidas y el desplazamiento al rojo, ha sido lugar de grandes descubrimientos astronómicos. El año fue 1942, en una de esas noches en que Los Ángeles apagaba sus luces debido a la guerra*. Baader aprovechó esa oscuridad más profunda de lo habitual para girar su telescopio Hooker a la galaxia Andrómeda. Allí pudo observar las estrellas más internas de la galaxia, que presentaban un aspecto, composición y comportamiento muy diferentes a los de las estrellas de las capas exteriores. Las internas eran más rojas y su órbita era elíptica, mientras que las exteriores eran más azuladas, tenían un mayor contenido en metales y su órbita era circular. Las externas eran más jóvenes que las internas, y fueron calificadas como de Población I, mientras que las otras se catalogaron de Población II.

Después de la guerra, con un nuevo telescopio, el Hale, y en un nuevo observatorio, el del Monte Palomar, Baader estudió las cefeidas que había en las regiones de cada población, y descubrió lo que solucionaría el problema de la edad de la Tierra y el universo. Las cefeidas de las distintas poblaciones se diferenciaban no sólo en lo que diferenciaba al resto de estrellas de esas poblaciones, sino que la relación entre período y luminosidad no era la misma: una cefeida de la población I con el mismo período de la población II no tenían la misma luminosidad.

Hasta el momento, se había usado la misma relación período luminosidad para todas las cefeidas. Cuando se aplicó la relación adecuada según fuera la cefeida de la población I o de la II, las distancias obtenidas cambiaron mucho. Por ejemplo, la galaxia Andrómeda se pensaba que estaba a una distancia de menos de un millón de años luz (los 700 000 de los que se habló en la anterior entrada), sin embargo ahora se vio que realmente se encontraba a 2,5 millones de años luz. Además, se comprobó que esta galaxia era mucho más grande que la nuestra (hasta el momento las medidas parecían indicar que la nuestra era la galaxia más grande), y que no era menos luminosa (lo que pasaba es que era más lejana de lo que se pensaba).

Esta gran variación en la escala del universo obligó a calcular de nuevo la edad, y se vio que, como mínimo, el universo tenía 5000 millones de años. Posteriormente, mediante otros estudios (como la forma en la que se produce en las estrellas la fusión del hidrógeno en helio, se calcularon edades aún mayores para algunas estrellas, de 10 a 15 mil millones de años, e incluso de billones de años. En la actualidad,  el dato más aceptado y citado son 13 700 millones de años, proporcionado por el WMAP.

Independientemente de la edad que se dé como correcta actualmente, el problema de vivir en un planeta con una edad mayor que el resto del universo se solucionó cuando se vio que había distintos tipos de cefeidas. Porque no, no puedes ser más viejo que tu madre.

Todo esto lo explica mucho mejor Asimov en Introducción a la ciencia.
* No sé si fue esa noche en concreto o alguna otra. ACTUALIZACIÓN: Seguramente no fuera esa noche, sino cualquier otra. Al parecer se apagaban las luces todas las noches (ver comentarios).

3 comentarios:

  1. Pimpollo dijo...

    Buen artículo =] Sobre lo de apagar las luces, fueron todas las noches durante lo que duró la segunda guerra mundoal, "temían" que llegaran bombarderos japoneses a destruir centrales eléctricas, puentes, etcétera; pero probablemente el gobierno mandaba a hacerlo para aumentar la paranoia de la gente y que compraran más bonos de guerra.

  2. Smaigol dijo...

    :-) No imaginé que fueras a escribir un post sobre este tema; en todo caso, ¡bravo! Yo por ejemplo no tenía idea de cómo se determinó en primer lugar que había dos poblaciones de cefeidas. Un muy buen post.

  3. Kunzahe dijo...

    @Pimpollo

    No sabía que eran todas las noches. Muchas gracias por la información.

    @Smaigol

    Me alegra que ya te hayas quedado contento xD

Publicar un comentario

Un comentario siempre es agradecido.

Creative Commons License
Los Artículos de Físicamente escritos por Kunzahe se encuentran bajo una licencia Reconocimiento-Compartir 3.0 España de Creative Commons. Las imágenes y vídeos son propiedad de sus autores. Los comentarios son propiedad y responsabilidad de sus autores.